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Importancia de una higiene bucal

Cómo tener dientes sanos y blancos

6 consejos para una buena higiene bucal

 

Dejar de sonreír es solo una de las consecuencias que se podrían tener al tener una mala higiene bucal, sin embargo esto es lo mínimo que podría pasar a comparación de la gran cantidad de enfermedades dentales y orales que se podrían sufrir si tu higiene detal no es la mejor.

Las enfermedades como la enfermedad de las encías, el cáncer oral y el aliento horrible (que a menudo es una indicación de otros problemas más graves) pueden invadir tu boca y hacer tu vida muy complicada.

¿Estás cansado de mantener tus labios cerrados en los círculos sociales? ¿O tal vez conoces a alguien que está teniendo una pesadilla dental grave? Aquí hay algunos consejos de higiene bucal para garantizar que siempre mantengas buenos dientes blancos y sanos:

 

 

1. Cepilla tu boca adecuadamente

Sí, tu boca, no dientes. La razón es que tus dientes no son lo único en tu boca; Tienes tu encía, tu lengua y el paladar. Los que necesitan limpieza también.

Al cepillarse, coloca las cerdas del cepillo de dientes en un ángulo de 45 grados cerca de la línea de la encía, de manera que las cerdas entren en contacto con los dientes y la encía. Cepilla con un movimiento de ida y vuelta, arriba y abajo. Cuando hayas terminado, repite el mismo procedimiento para las superficies internas de tus dientes y encías.

Luego cepilla las superficies de tu lengua y el techo de tu boca. Esto ayudará a deshacerse de las bacterias que causan el mal aliento. Recuerda cepillarte los dientes y las encías ligeramente; No los ataques con las cerdas, ya que esto hará más daño que bien.

Además, ten la costumbre de cepillarte al menos tres veces al día.

 

 

2. Usa hilo dental regularmente

El cepillado puede limpiar la superficie de los dientes, pero no puede hacer lo mismo para los espacios entre los dientes. Aquí es donde entra el hilo dental.

Este ayuda a eliminar los residuos de alimentos y otras sustancias perjudiciales atrapadas entre los dientes. Si realmente te preocupas por tu higiene bucal (y deberías), adquiere el hábito de usar el hilo dental al menos una vez al día.

 

 

3. Asegúrate de que tu dieta sea amigable con los dientes

Para la mayoría de las personas, si no todos, nuestra principal razón para comer algo es que sabe bien. Pero, ¿hemos considerado alguna vez lo que estos diferentes alimentos o bocadillos hacen a nuestros dientes?

Los alimentos como las nueces, las frutas (como las manzanas), el queso, el pollo y las verduras NO dañan los dientes, al contrarío cuida de ellos, por eso, es recomendable que los consumas a menudo.  Algo adicional que hay que saber sobre el queso es que hace que la glándula salival produzca más saliva, lo que neutraliza el ácido de la boca.

 

higiene bucal
Según la Asociación Española de Pediatría.

 

 

4. Limitar el consumo de refrescos y alcohol.

El tabaco es algo de lo que debes huir. Evitar esto puede salvarte de algunas complicaciones periodontales como el cáncer oral. Además, las cosas que ayudan a enmascarar el olor del tabaco, como los dulces, el té o el café, acabarán de duplicar el daño a los dientes que ya causó el tabaco.

También debes limitar tu ingesta de refrescos y alcohol. Estos contienen fósforo, que es un mineral importante para una buena salud. Pero demasiado de todo es malo y esto también se aplica al fósforo. Demasiado de esto puede agotar el nivel de calcio del cuerpo, causando problemas de higiene bucal como caries y enfermedades de las encías.

Este es un consejo útil: si debes tomar sodas o alcohol, hazlo con una pajita o pitillo para evitar que la bebida tenga contacto directo con sus dientes.

 

5. Deja un poco de fluoruro en la boca antes de acostarte.

El fluoruro ayuda a fortalecer la superficie del diente, entonces ¿por qué enjuagarlo después de cepillarse los dientes?

Puede que no sea ideal llevar residuos de pasta de dientes en la boca todo el día y, francamente, no tiene ningún sentido lógico, ya que lo más probable es que lo trague durante el transcurso del día.

Por lo tanto, no es recomendable hacerlo al lavarse los dientes por la mañana. Pero, ¿qué pasa en la noche antes de ir a la cama?Este es un mejor momento para hacer esto. Permite que el fluoruro se asiente en la superficie de los dientes al no enjuagar la pasta con agua después del cepillado.

Si acabas de comer una comida que deja residuos en la boca, cepilla la boca dos veces. La primera vez es deshacerse de los residuos de alimentos y evitar la proliferación de bacterias. Después de cepillarte la segunda vez, simplemente escupe la pasta de dientes y deja el residuo en los dientes en lugar de enjuagarlo con agua.

 

6. Visita al dentista regularmente

Aplicar todo lo expuesto en los puntos anteriores no es una excusa para no acudir a un chequeo dental regular. Todo lo que puedes hacer es dar lo mejor y luego dejar el resto a los expertos en atención dental.

Convierte en un hábito visitar a odontólogo regularmente para un chequeo oral completo y una limpieza dental. Hay problemas dentales que quizás no puedas identificar por tu cuenta. Adherirse a esto puede salvarte un mundo entero de dolor a largo plazo.

 

Por esto, en Gehnios estamos aliados con los mejores profesionales de la salud oral, en donde te brindamos diversos beneficios para que no tengas excusas a la hora de cuidar tus dientes.

 

Si estás presentando algún problema bucal como mal aliento, sangrado constante en las encías o dolores dentales, consulta con los mejores: ¡Consulta con nosotros! Seguro te vamos a ayudar.

Gehnios, Tu salud. Tu elección.